La Liga: Sevilla FC - Almeria

El primer gol de la noche, desapacible por la lluvia y el viento, marca el devenir del encuentro. No entenderé, por más que veo la repetición, qué clase de despeje realiza Daniel Alves, que pudiendo echarla afuera, la introduce en su propio marco ante la atónita mirada de Andrés Palop. Este gol en propia puerta cae como un jarro de agua fría, más fría que la torrencial lluvia que estaba cayendo sobre el Ramón Sánchez Pizjuán.
Hasta entonces, el SEVILLA, F.C. había salido muy motivado conociendo que el Atco. de Madrid había perdido en su casa y ante la posibilidad de terminar la jornada en puestos de Liga de Campeones empatados a puntos con los de la capital de España. Pero sabiendo esta circunstancia el EQUIPO fallaba una y otra vez las ocasiones que se le presentaban, más bien yo diría que por precipitación y no por tener la cabeza fría que se requiere para afrontar este tipo de encuentros. El Almería bastante tenía con intentar ordenarse en el campo para paliar las embestidas del SEVILLA, F.C.

Pero el tanto de Alves en propia puerta lo cambia todo porque después de esta desafortunada acción, nunca se sobrepuso el EQUIPO que, para mayor desgracia vio como se le pitaba casi a renglón seguido un penalti en contra, penalti justo, pero que afortunadamente se fue al palo izquierdo del marco defendido por Palop.
Ni por esta circunstancia se rehizo el SEVILLA, F.C. que desde entonces caía una y otra vez en la bien organizada defensa almeriense y temiendo por las contras que peligrosamente acometían el marco sevillista, poniendo en entredicho la floja zaga en la noche del Sábado. Ni la Sexta que nos retransmitía el partido se creía lo que estaba viendo durante la primera parte. Era el Almería quien dominaba el encuentro a placer y era el SEVILLA, F.C. quien no conseguía hacer el fútbol que siempre le distinguió. El centro de campo no organizaba, con un Poulsen que está en muy baja forma y con su pareja Keita que nunca se compenetraba con su par. Y así termino esta parte no sin antes dejarnos un gol almeriense que anularon por un más que dudoso fuera de juego.

Cuando todos creíamos que la segunda mitad podría cambiar el panorama, nos encontramos que ella fue peor para el conjunto que tantas noches de gloria nos había dado. Muy pronto vinieron los goles almerienses sin que nuestro SEVILLA, F.C. se diera cuenta a qué jugaba. La defensa hacia tanta agua como la que estaba cayendo, y el Almería nos ponía la cara roja en multitud de ocasiones. Tantas como los goles que encajamos en esta definitiva parte del encuentro. Los cuatro tantos que cosechamos fueron fruto de la inoperancia o, mejor dicho, nula labor defensiva de todo el EQUIPO.
No era la noche del SEVILLA, F.C. pues cuando tenía alguna ocasión para acortar distancia o se iba alto o se marraba con la consiguiente desesperación generalizada del graderío. Hasta tanto se llegó que igualmente se falló un penalti. El tiro de Kanouté (debió tirarlo Luis Fabiano por aquello de sumar goles en su consecución de Pichichi de la Liga) lo paró el portero Alves y el posterior rechace igualmente lo atajó. Era la desesperación en una noche aciaga donde no salía nada, pues el gol del honor SEVILLISTA vino como consecuencia de un despeje de la defensa almeriense que da en el poste y que se encuentra Kanouté para batir al portero.

Lo demás fue fruto de la impotencia por el juego que se realizaba. En esta parte se quedó el SEVILLA, F.C. sin Adriano por roja directa posiblemente por haber insultado al juez de línea de su banda. Buena parte se jugó con uno menos, pero solamente contribuyó a irse al ataque a la desesperada con el objeto de acortar la distancia que escandalosamente reflejaba el marcador.
Resumiendo, diría que se ha perdido una gran oportunidad. No se si habrá otra para engancharnos en los puestos que dan opción a Liga de Campeones. No obstante como he dicho si nos clasificamos para la UEFA no será mala la temporada. Pero ahora tenemos luchando por ella a un peligroso competidor que le ha puesto las cosas muy malas al SEVILLA, F.C. como es el más que bien trabajado por Unai Emery, Almería C.F.